Lo confieso en voz bajita, casi un susurro...yo también he utilizado alguna vez los 806, los llamados servicios de tarot.
Es la primera vez que lo reconozco, y si alguien pregunta negaré haberlo hecho, me avergüenzo de ello aunque puedo alegar en mi defensa que lo hice en un momento de mi vida ciertamente dificil, desesperada, asustada, sola y sin saber que camino seguir, es decir, con todas las papeletas para caer en el error.
No es mi intención hablar de mi caso personal, no obstante añadiré que obviamente en estas llamadas a escondidas nunca obtuve ninguna orientación con sentido, ningún acierto más allá de aquellas preguntas en las que la respuesta es un sí o un no, donde con el 50% de probabilidades de acertar cualquiera podría haberlo hecho, lo mismo me hubiera servido deshojar una margarita,y lo peor es que lo sabía,pero me ofrecía consuelo el intentar creer que alguien tenía en sus manos la solución a mis problemas.